Go to Belfast. Crónica de viaje (I). Primeros días en Derry.

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Día 23. Amanecemos entre aviones. Volamos con sensación de caminar. Llegamos al Aeropuerto Internacional de Belfast y, como estaba planificado, un autobús directo nos lleva al primer destino: Derry. Rodamos entre paisajes verdes y pequeños núcleos de población por la izquierda, primera cuenta de lo que vinimos a hacer, pero mirando a todos lados.

Después de ubicar nuestras ruidosas maletas y tras el primer bocado con sabor irlandés, comenzamos a encontrarnos con las sensaciones de Derry. De primeras llama nuestra atención el Guildhall con su cúspide verde y sus vidrieras y a pocos metros el río Foyle con el sinuoso Puente de la Paz. Allí tenemos la percepción clara de que el juego de luces será bestial. El sol se nos esconde entre nubes y baña desde la lámina de agua del río a los ladrillos reflectarios de los edificios. 

Después de asomarnos al agua volvemos a la plaza del Guildhall donde se encuentra una de las puertas principales de la zona entremurallas de Derry. Entramos y subimos para caminar por el perímetro de su muralla. En el paseo se ve perfectamente la estructura de la antigua ciudad con dos calles en cruz  con punto intermedio en la plaza The Diamond.

Durante el paseo el primer impacto es divisar el Free Derry Corner, sus murales y memoriales. El Bogside, epicentro histórico  del conflicto norirlandés, a la  vista, a la altura de nuestras manos. Es una sensación grandiosa.  Seguimos por la muralla y al rato nos choca ver los bordillos de las aceras formando la Union Jack, estamos frente al barrio de Fountain. Con el primer paseo ya hemos comprobado que hay necesidad del Tratado de Viernes Santo, pero que el conflicto se terminará bajo el respeto mutuo a los símbolos del bando contrario.

Comienza a picarnos el gusanillo de tomarnos la primera ronda en un pub irlandés y no pudimos tener más suerte que encontrarnos con el Sandinos Bar. Allí a más de 2000 kms de donde pasamos nuestro día a día encontramos la sensación de estar en casa. En Sandinos, entre música tradicional irlandesa, no podemos dejar de mirar las simbologías que son nuestra lucha; #No pasarán!! #Euskal presoak etxerat!! #Free, free, free Palistine!! #End british internment!! Es una gozada verse identificado en un lugar donde fruto del prejuicio podrías sentirte como ajeno ya que no es tu país. La mejor medicina contra estos reduccionismos absurdos es viajar, ya lo tenemos más que comprobado. Al Sandinos nos une mucho y tendremos la necesidad de volver en un futuro cuando acabe este viaje que no ha hecho nada más que empezar.

Día 24. El Sol nos pega en la cara desde la ventana de la habitación del albergue. El marasmo de sensaciones nos ha hecho sentir despiertos pese a dormir de maravilla. Comienza nuestro camino por el barrio del oeste, por el Bogside

Free Derry Museum - Rossville StreetNos encontramos con St. Eugene´s Cathedral. Sus aristas, su gran vidriera se adentran en el ojo del visitante, pero destaca las banderas que identifican a la comunidad de esta parroquia. Nos choca observar la bandera del Vaticano junto a la del obispado de Derry y de la provincia del Ulster, con su mano roja.

Bajamos la calle hasta encontrarnos con Rossville Street. Nuestro principal objetivo de visita en Derry entrando por nuestros sentidos. Visitamos el Museum of Free Derry . Más sensaciones: parece que estamos luchando contra la ocupación británica. Su lucha es nuestra lucha. Objetos requisados a las fuerzas especiales británicas que patrullaban la ciudad, el barrio que visitamos. La marcha de los Derechos Civiles, la crispación creciendo, el nerviosismo de un estado que ocupa ante un pueblo que no quiere ser ocupado. Golpes, chillidos, balas que agujerean camisas, que golpean la carne y asesinan la vida. El pueblo  resiste con artefactos caseros, con un ejercito para el pueblo que a veces, como cualquier acto violento, choca contra el espejo  y lo quiebra. El Bloody Sunday es un día de inocentes abatidos, de recuerdo, de lucha, pero también de victoria. La lectura de las conclusiones que la comisión de Westminster sacó sobre el Bloody Sunday, con las siguientes reparaciones a las victimas y la restitución de su inocencia, desgarra, aborda, emociona. Sensaciones vibrantes en un museo sencillo y único. 

Fountain Quarter en DerryAl salir de nuevo a Rossville Street nos asomamos a los murales que nos acercan a the troubles. Recordatorio de la Marcha pro Derechos Civiles, a la lucha y a la opresión con los murales que describen la Operación Motorman de los B-Specials del ejército británico. También son importantes el  memorial que recuerda a las victimas del Bloody Sunday y el que rememora la Huelga de hambre llevada a cabo por miembros del I.R.A. en prisión. Salimos del increíble barrio del Bogside con una enorme satisfacción pero con ganas de más Historia.

Por la tarde visitamos el otro lado, el opuesto ideológico, el barrio de Fountain. Sus aceras cuyos bordillos conforman los colores de la Union Jack, murales que rememoran la gloria del imperio británico y su flota invencible y algunas iniciales que vitorean a los grupos paramilitares lealistas conforman esta sencilla muestra del opuesto ideológico a sus vecinos proirlandeses. 

Tras merendar en nuestro abrevadero habitual en Derry dejamos las cientos de fotos del día en el albergue y decidimos volver al Bogside Inn: un pub irlandés con clientela habitual de pocos metros a la redonda donde la música proirlandesa y las conversaciones, junto a la cotidianeidad nos hace sonreír y estar en nuestra zona de confort.

Día 25. En el albergue ya empezamos a hacer nuestro rinconcito del día a día, pero da gusto dejar su puerta atrás cuando se va a explorar, a disparar nuestros ojos, a cargar la memoria para conversaciones futuras. Hoy hemos decidido gastar botas: llegaremos a St. Columb`s Park, no sin antes dejarnos ventear sobre el Puente de la Paz. El día está nublado, con ráfagas de viento y aguanieve. St. Columb`s Park

En el camino por el parque encontramos riachuelos, lugares de tranquilidad y ocio para los “derrienses”. Naturaleza, colores y agua son elementos perfectos para una caminata. Después de respirar sosiego, de reír ante las mal llamadas inclemencias del tiempo fuimos a visitar The Guildhall. Allí nos encontramos con una exposición sobre la Implantación en Derry. Una exposición que te permitía interactuar y donde dejamos nuestra opinión sobre el poblamiento efectuado por los ingleses sobre la ciudad. La mañana se estira como los días que estamos pasando aquí. Algo tendrá que ver estar alejados del psicópata día a día al que estamos sometidos normalmente. Visitamos la sencilla zona amurallada de la ciudad. Pasamos por The Diamond con su monumento central a los caídos en la I y II Guerra Mundial. Recorriendo calles salpicadas por arquitectura de la zona que nos emboba, entramos en Reflection`s Garden donde los colores, las formas y su inspirador silencio anima a saberse tranquilo. Antes de dejar la ciudadela de Derry hacemos una parada en el Craft VillagePenultima en Sandinos Bar en Derry (2) Sus callejuelas, su artesanía y la casa  con tejado de paja, de uso comunitario, nos dejan entrever los ambientes que se deben disfrutar los días con música en directo. Se acerca la despedida de Derry. Contentos por lo que vendrá pero aún más al recordar cada minuto en la ciudad, decidimos hacer una última visita a nuestro oasis de energía combativa, vamos a decir un hasta luego a Sandinos Bar.

 

 

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