Andiamo in Italia (IV). Roma.

Escrito por

Este viaje a Roma nos dió la oportunidad de recorrer  una ciudad donde ya habíamos estado, pudiendo con ello recordar desde donde tomamos memoria, retomar visitas  que quedaron marcadas por algún hecho y que no fueron del todo como creíamos que iban a ser y, por tanto, nos permitió ver la ciudad de una manera diferente, sin la prisa por recoger todo en nuestra maleta y no dejarnos nada sin visitar, añadiendo así nuevos recuerdos y dejando alguna razón como en 2014 por la que volver a la ciudad.

Roma es una ciudad que te hace ser insaciable por su evocación histórica y monumental, algo que no os descubriremos en este artículo, y también manejable, práctica y cómoda de visitar: toda la parte monumental puede visitarse caminando si tomas algún albergue cerca de Termini. Además,  es apetecible  para aquellos que nos encanta comer ya que su gastronomía es rica y conocida prácticamente por todxs. Sin embargo, como pasa en otras grandes ciudades,  siempre sobrevuela el fantasma de la gentrificación y Roma no queda exenta de este problema. La mejor manera de combatirla es desde el consumo y si cuesta bajar unas calles para comer de una manera más típica romana las hemos de caminar.Fontana Di Trevi (Roma) Si bien es cierto que ya hay sitios excesivamente gentrificados como Campo di Fiori donde la imagen que tuvimos en 2014, de comerciantes recogiendo bajo la lluvia  un mercado que era más popular y de barrio, queda alejada de las paradas que ahora encuentras, calacadas en cualquier capital europea, y que hacen  el sitio más desolador y menos auténtico.

Nuestro primer objetivo en la primera mañana en Roma fue reparar aquellas visitas marcadas por los andamios y las reparaciones. Sin pensárnoslo fuimos a la Fontana di Trevi y posteriormente a Piazza di Spagna. En esta segunda visita, la Fontana di Trevi ya estaba remodelada y las pasarelas que nos hicieron adentrarnos en la fuente habían desaparecido dejando el conjunto con una visión clara y arrolladora. El conjunto de Bernini es admirado día tras día por millones de personas que buscan que la fuente los devuelva a Roma lanzando sus monedas. Quedas impactado con la figura del dios Océano en el centro del conjunto, pero destacan los tritones a ambos lados que junto a los pegasos irrumpen de ese agua verdeazulada y clara, reflejo del sol y el mármol travertino. 

Piazza di Espagna (Roma)De la misma manera nos pasó en Piazza di Spagna donde esta segunda vez, además de ver esa gigantesca escalera donde esconderse pudimos ver, sin el anuncio que cubría las obras, las dos torres de  la basílica Trinitá dei Monti. La impresión fue muy parecida porque en este caso el conjunto, la escalinata, la fuente de la barcaza, etc., da valor  a la visita y no queda tan marcada  como puede ser encontrarse la Fontana de Trevi en remodelación. Del camino de Piazza di Spagna a Piazza del Popolo nos encontramos con nuestro recuerdo del café/restaurante Canova que se encuentra en la via del Babuino y donde se puede tomar algo entre esculturas ecuestres y bustos. Llegar a la Piazza del Popolo por la via del Babuino es impresionante: pasar por delante de las que se conocen popularmente como las iglesias gemelas y la visión de 360º desde el obelisco, centro de la plaza, es imborrable. Es ahí, en medio de esa visión, donde recuerdas que la preparación del primer viaje te llevó a disfrutar de dos  Caravaggio: la Conversión de San Pablo y la Crucifixión de San Pedro en la basílica de Santa María del Popolo.  La  luz entre tonos tenues de ambas cuadros te hipnotiza, te emboba. Tras salir, a a derecha, la puerta Norte de Roma y su concurrido paso de peatones y el recuerdo de 2014 tomando un capuccino  para recuperar calor donde mucha gente alrededor disfrutaba alborotada de su tiempo libre. Volvimos a la plaza y subimos por sus escalinatas para tener una vista panóramica y acercarnos a la Villa Borghese. Tuvo que quedarse en el intento ya que tras dar un paseo por su gigantesco parque, aún quedaba lejos.
Piazza del Popolo (Roma)

Caminando, tras el reposo y la tranquilidad de un parque, nos dirigimos a encontrarnos con el obelisco della Minerva. Un precioso elefante en mármol que sostiene uno de los tres obeliscos de Egipto traídos a Roma y bajo el que reza la inscripción "se necesita una mente robusta para mantener una sabiduría sólida". Panteón de Agripa (Roma) El conjunto es agradable y es la postura del animal y su realismo el que te hace disponerte a disfrutar del monumento. Tras nuestro reencuentro con tan poderoso animal fuimos a sentirnos una ínfima parte en la historia junto a la grandeza y solemnidad del Panteón de Agripa. El columnario de la entrada, el tremendo espacio que se abre al entrar, que prodría asimilarse a una plaza, y ese mecanismo de recogida de lluvias lo hace un lugar referencial en la visita a Roma. Recordamos haber comido bien por aquella zona, nos acercamos y allí estaba la pasta a la carbonara de la Taverna del Seminario.

Muchos y magníficos recuerdos de los que disfrutar de nuevo como aquel mediodía en la zona del campo de Marte, intentando ver donde exactamente fue asesinado Julio César y descubriendo finalmente lo que podría ser los principios de la escalinata de la curia de Pompeyo donde fue asesinado por su ahijado Bruto entre otros; o ese paseo por los alrededores del Campidoglio y la colina capitolina buscando la roca tarpeya desde donde en época de la República se despeñaba a los traidores. La ciudad acoge, entretiene y mima a quien es curiosx, al que muestra interés y al que gusta de introducirse, saborear y descubrir mientras visita. 

En este segundo encuentro con Roma también disfrutamos del Coliseo, un sitio que visitar por dentro como hicimos en 2014 donde quedar asombradxs a escasos metros de la arena por la inmensidad de su cávea, recordando que la gente disfrutaba de combates a muerte y hasta de representaciones de batallas navales o naumaquias. Coliseo (Roma)

Esta vez, además, tuvimos la ocasión de contemplarlo iluminado en verde con motivo de San Patricio, momento de alta expectación que fue aprovechado por un grupo de antifascistas romano para denunciar como genocida del pueblo kurdo al impresentable presidente turco Tayyip Erdoğan. Ese día tras un par de cervezas sentadxs  y rodeadxs de gente en una pequeña fuente por la zona entre Via dei Serpenti y Via Leonina volvimos al albergue del que nos quedará el recuerdo de cómo alguien puede quedarse con la escalera en la mano de una antigua litera.

Mosaico San Cosma e San Damiano (Roma)El extra de tiempo con el que contábamos en este viaje lo aprovechamos para añadir sitios nuevos. En pleno foro romano se puede encontrar la básilica de San Cosma e Damiano  y allí dentro, en su ábside, un absorbente y azulado mosaico de fecha bizantina de entre los siglos VI y VII. Un añadido que hace aún más grande la visita obligada del Foro romano. No todas las ruinas son tan conocidas pero todas tienen su relevancia histórica. Paseando por los alrededores del antiguo barrio judío también se puede disfrutar del teatro Marcelo del que no se conserva su totalidad y  que fue el primero permanente en su época, s. I a.c., ya que anteriormente se construían de manera eventual en madera. Cantidades  de datos e historia de la cual puedes tomar la dosis que prefieras. 

Aún quedaban sitios donde volver como el barrio de Trastevere, un barrio con una luminosidad y una decoración diferente donde puedes encontrar la foto típica de la vespa y las fachadas italianas, pero que no parece contruido artificialmente sino mantenido tradicionalmente. En su límite, puedes disfrutar de la orilla y puentes del río Tiber y de la isla Tiberina y disfrutar haciendo fotos si tienes suerte y puedes jugar con tu cámara entre la lluvia y sus cambios de luz. No pierdas tampoco la oportunidad de exponerte en la spina del circo máximo romano, inmenso e inabarcable. Camina desde allí a la Bocca della Verità y descubre introduciendo tu mano si eres presona de fiar.  Descubre la Scalinata dei Borgia desde Via Leonina por la que se accede a San Pietro in vincoli para poder visitar el Moisés de Miguel Ángel. Son muchos sitios reconocibles y típicos que visitar pero de los que te puedes llevar muchas sensaciones propias.

Trastevere (Roma)

Quadraro (Roma) Graffitis MURO (1)Roma no es sólo eso por lo que en nuestro último día decidimos escapar del centro histórico para adentrarnos en un barrio más periférico, Quadraro. Allí visitamos el  museo de arte urbano al aire libre: los graffitis de MURO. Indispensable es contar con el mapa de la ruta y tener ganas de caminar. Encontramos murales de gran  calidad, mezclados con pintadas reivindicativas o contrarias al uso de los mismos como elementos gentrificadores del barrio. Quadraro es como un panal, con unas clases populares arraigadas al barrio y donde se defenderán, si hace falta con su aguijón si la gentrificación les amenaza. No sólo encontrarás murales o graffitis sino señas de identidad propia: comercios artesanales, decoraciones particulares en casas y negocios. Es definitiva, un sitio a visitar desde el respeto y sin el ansia de recogerlo todo en una maleta para llevártelo a casa.

La ciudad es una visita plena por su monumental historia, por los rincones que puedes encontrar y la destacan, por la tonalidad del sitio pero sobre todo porque su visita se hace a cada instante más grande. Siempre aparecerán nuevos sitios que visitar, lugares que retomar y donde seguro descubrir algo que pasaste por alto. Por todo ello, Roma te acogerá las veces que necesites reencontrarte con ella.

 

 

 

  

Medios

Andiamo in Italia. Roma
Aquí comienza tu camino a la jungla. Inscríbete a nuestra newsletter.
Please wait
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo