Pedro Muñoz Hervás

Pedro Muñoz Hervás

Miércoles, 04 Julio 2018 10:30

'Loving Pablo', una más de Escobar.

Fernando León de Aranoa nos cuenta la historia de Pablo Escobar usando un recurso muy manido: nos presenta al personaje que el público espera a través de otro personaje que cuenta su perspectiva de la historia. El guionista  consigue adentrarnos en la historia  desde el momento que llegamos a la Hacienda Napoles donde una  fiesta opulenta, de glamour barriobajero y llena de personajes conocidos (futbolistas, periodistas, modelos...) fue la eclosión del cartel de Medellín. A partir de aquí la historia es la popularmente conocida donde el negocio del cartel de droga con  sus violencias y corrupciones nos entretiene durante dos horas. 

La película me pareció entretenida, aunque tengo la duda de si esta sensación me viene derivada de mi desconocimiento sobre las múltiples producciones que se han hecho y se hacen sobre el mismo personaje.  Aún así me arriesgo a decir, son muchos los debates entre que producción es más veraz, que la película al menos consiguió entretenerme. En cuanto a la actuación de Penélope Cruz y Javier Bardem  señalo que no destacan en negativo, sin caer ambos en un exceso de sobreactuación ante lo que podían haber sido unos personajes excéntricos.  Algunas escenas por su  impacto, como el caso del avión que aterriza en plena carretera de USA o la de la tortura y asesinato de una persona utilizando a un perro, quedan como fotogramas memorizados  para la asociación con el título de la película.

El guión es una adaptación de Fernando León de Aranoa sobre el libro Amando a Pablo, odiando a Escobar (2007)  de la periodista Virginia Vallejo, coprotagonista del film. En él se nos ofrecen algunos apuntes sobre la corrupción política e institucional de Colombia de esa época, y también, muy fugazmente, sobre la guerra entre el cartel de Medellín y el cartel de Cali, pero centrándose más en la vida de Pablo Escobar.  La historia  gira en torno a la figura  del patrón tanto en su época hegemónica, en la que llegó a controlar el 80% de la producción de cocaína en Colombia y el 75% del mercado en USA, como en su momento de  decadencia acorralado, entregándose a las autoridades, huyendo de su propia cárcel para finalmente morir tiroteado.  Una historia lineal, sin sobresaltos, sin un relato profundo sobre  temas más controvertidos, centrándose en el relato más personal, pero que resulta entretenida y ágil de consumir. 

Ahora bien, si hay algo que me rechina en la película es que el imperialismo linguístico del inglés en las producciones dé resultados como éste. En la película que desde mi punto de vista hubiera quedado mejor grabada en dual, inglés y latino, sólo se utiliza este último para las interjecciones con las que parece querer dar mayor cuerpo a los personajes, rudos narcotraficantes de boca sucia, pero dejádolo simplemente en una caricatura de mal gusto. 

Resumiendo, la película es entretenida pero con algunos fallos a destacar, pero ha salvado su principal peligro al no hacerme aborrecer al personaje, con lo que puede que me interese en otros productos de la larga serie Escobar como Narcos o Escobar, el patrón del mal. 

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Como señaló Marina Garcés “no hay filosofía que no desemboque en un cambio, en una transformación de los paradigmas y de la realidad que conocemos”. La filosofía kurda tras Rojava, federación democrática al norte de Siria, contiene esta idea de relevar paradigmas y acometer cambios profundos sobre la realidad capitalista globalizada. Sus pilares, que podrían ser asumidos por cualquier pueblo, se basan en la nación democrática, el feminismo, la autodefensa y el ecologismo social.

Ruptura con las estructuras y conceptos clásicas de Estado.
En un primer lugar somete a crítica y cambio el concepto de ‘nación-estado’ que hasta día de hoy rige la correlación entre pueblo y soberanía.  Lo pone en entredicho constituyendo un nuevo concepto ‘nación-democrática’ al que adjetiva con características diferenciadoras en relación con su término predecesor, pero no sin antes señalar que este mismo está en crisis bajo su mismo prisma capitalista.  Es el desarrollo del capitalismo, en su fase globalizadora y del imperio del poder de las trasnacionales sobre la representatividad democrática, la que autodestruye y deja vacío el concepto. Con ello queda clara la intención, que señaló Havin Güneser, de “dar la vuelta al concepto de nación estatal que arrastra inmovilismo, fronteras, división por etnias y su cambio por el concepto de nación democrática caracterizada por ser inclusiva,cambiante y fundamentada en la lucha por la libertad e igualdad”. La herramienta que usa, para llegar de una manera más próxima y efectiva a las estructuras más sencillas y simples, es el municipalismo asambleario.

Desarrollo de una moral basada en el qué nos ofrece y el qué perdemos.
El movimiento kurdo tiene por una de sus máximas el garantizar la vida y para ello, por el valor que ofrece, ve necesario arrebatar de la lógica del Estado el valor de la defensa para hacerlo llegar a ámbitos más próximos a las necesidades básicas y alejándolo de la visión militarista simple que ejecuta el Estado. Es por ello, que los kurdos hablan de autodefensa sobre los medios de producción, los medios con los que autorepresentarse, los medios de reproducción, los medios culturales, el lenguaje,etc en una búsqueda, como nos dijo Nazan Üstünda, por democratizar cada uno de los puntos presentes en nuestra realidad.
Por otra parte, y como pilar básico del movimiento, los kurdos aplican el más directo feminismo bajo el análisis de que la no aplicación de esta aportación les dejaría de ofrecer los valores que representa a lo largo de la historia la mujer no a título individual sino en su conjunto, como dadora de vida, defensora del bien del colectivo,etc. contraponiéndolos a los valores de guerra, represión, competencia e individualismo que representa el hombre. Unos valores que son definitorios en el estado-nación capitalista y que ejercen violencia y opresión sobre los valores que representa la mujer, dominada por el patriarcado. Y es que como señaló David Graeber lxs kurdxs sigue esta lógica: “no te deshaces del capitalismo si no te deshaces del Estado y no te puedes deshacer del Estado sin haberte deshecho antes del patriarcado”.
Autodefensa y feminismo como establecedores de estructuras y promulgadores de valores que definen la vida, subordinando la acción política a la garantía de la misma.

Economía social.
Basada en una estructura ecológica social sostenible. Unos de los referentes para este apartado es Murray Bookchin que defiende que la naturaleza se autorregula y que sólo se producen problemas ambientales cuando se introducen procesos autoritarios en sus sociedades. Por lo tanto, es condición primordial una estructura descentralizada y autoorganizada, como promulga el confederalismo democrático, que origine una convivencia simbiótica entre la humanidad y el medio que lo rodea.

A pesar de mantener estas ideas democráticas y democratizadoras y aupar elementos fundamentales como son el feminismo y la ecología social, con todo ello, el movimiento kurdo ha sufrido intentos de masacre e incluso exterminación. Como ejemplo la campaña sanguinaria que ha perpetrado Turquía sobre Afrin, buscando desplazar las milicias kurdas establecidas en este cantón del norte de Siria para ampliar su “zona de seguridad” y por cuyo ataque las milicias kurdas no han contado con ningún apoyo internacional. Campañas militares que se alternan con campañas mediáticas donde se asocian imágenes como guerra y terrorismo con lxs kurdxs para crear un rechazo internacional que los vea como contraproducentes o contrarios a los valores de la falsa estabilidad de las sociedades occidentales. Pero no queda todo aquí, sino que, como apuntó David Graeber, podemos encontrar campañas incesantes de desprestigio que pueden resultar como mínimo contradictorias. En éstas por un lado se hace entrever la idea de que son unos radicales feministas y ecologistas para luego, por otro lado y para otro tipo de corrientes ideológicas, descalificarlas bajo la idea de que no son auténticos libertarios o, bajo prejuicios,de que es incompatible ser feminista en Oriente Medio.

¿Cómo pueden resistir estos contratiempos, estas injerencias lxs kurdxs? La respuesta podemos encontrarla en que han creado una estructura, el confederalismo democrático, que sirve de respuesta a la estructura del agresor. Es la tenacidad, la creencia y la perseverancia en su proyecto lo que hace a estxs peshmergas mantener ese cuestionamiento de los paradigmas como motor de cambio y mantener la idea de esfuerzo viva para llegar a la idea de revolución constante. Una filosofía que busca, en palabras de Marina Garcés, “desde lo local, desde el nivel más próximo ir contra los estados, contra el capital y el patriarcado, contra el proyecto de muerte” añadiendo como fundamento mínimo garantizar la vida.

Conclusiones a la Conferencia Internacional
“La filosofia darrere la revolució de Rojava”
Organizada por: Azadî Plataforma en Solidaritat amb el Poble Kurd,
International Initiative y CIEMEN.
7 de Abril 2018. CCCB Barcelona.
Lunes, 12 Febrero 2018 18:16

Guerra de la Farina. Berga

Ensañamiento, harina y mucho fuego cruzado, todo esto en un contexto puramente festivo. La guerra de la harina es desde 1988, cuando fue  rescatado por la Bauma (asociación por la conservación de la cultura popular catalana), uno de los acontecimientos del programa de actividades del carnaval de Berga. En esta actividad se  conmemora la batalla que tuvo lugar en el municipio y que puso fin a las primeras guerras carlistas con la victoria de las tropas liberales. Ambos bandos, carlistas (de azul) y liberales (de rojo) se preparan y toman fuerzas en sus respectivos lugares de encuentro para posteriormente encaminarse al lugar de la batalla.  La plaça de Sant Pere vive el encuentro encarnizado y burlón de estos dos bandos que disfrutan y se regodean de enharinar a toda persona de la otra parte o meramente espectadora, que se encuentre en la plaza. En unos primeros momentos de tanteo cualquier intento de armisticio cuenta con el gatillo fácil y provocador del que viene a tomar partido, a mancharse. Comienzan las hostilidades y del bando carlista comienzan a salir los primeros personajes pintorescos entre los cuales no puede faltar el cura que participa como el que más desde lo alto como no podía ser de otra manera.  Ya en el primer minuto una ola de harina barre toda la plaza. Cientos de bolas rellenas de harina vuelan de un lado a otro entre carreras zigzagueantes, las personas valientes  salen  a primera línea de batalla  y  son recibidas con estallidos de manchas. Los intentos de foto del público  son repelidos con los silbidos del fuego cruzado. Risa nerviosa, ensañamiento, carreras en busca de cobijo, heridos y heridas camino del hospital de campaña y sobre todo muchas ganas de descargar para recargar más bolas. Tras unos minutos de intenso enfrentamiento quienes participan no recuerdan a qué bando pertenecen sólo que todo vale en esta divertida batalla campal.  Con todo lo que pueda ser lanzado por los suelos y con una atmósfera blanquecina se proclama el final de la batalla.

Ambos bandos ya desarmados por el despilfarro de munición se saludan y tras una foto de grupo se dirigen conjuntamente hacia la Plaça de Sant Joan  lugar del  vermut donde comentar y bromear sobre los minutos más locos del domingo de carnaval de Berga.

 

Acarnissament, farina i molt foc creuat, tot això en un context purament festiu. La guerra de la farina és des de 1988, quan va ser rescatat per la Bauma (associació  per la conservació de la cultura popular catalana) un dels esdeveniments del programa d'activitats del carnestoltes de Berga. En aquesta activitat es commemora la batalla que va tenir lloc en el municipi i que va posar fi a les primeres guerres carlistes amb la victòria de les tropes liberals. Tots dos bàndols, carlistes (de blau) i liberals (de vermell) es preparen i prenen forces en els seus respectius llocs de trobada per posteriorment encaminar-se al lloc de la batalla. La Plaça de Sant Pere viu la trobada aferrissada i burleta d'aquests dos bàndols que gaudeixen i es delecten d'enfarinar a tota persona, de part o merament espectadora, que es trobi a la plaça. En uns primers moments de tempteig qualsevol intent d'armistici compta amb el gallet fàcil i provocador del que ve a prendre partit, a tacar-se.
Comencen les hostilitats i del bàndol carlista comencen a sortir els primers personatges pintorescs entre els quals no pot faltar el capellà que participa com el qual més des de l'alt com no podia ser d'una altra manera. Ja en el primer minut una ona de farina escombra tota la plaça. Centenars de boles farcides de farina volen d'un costat a un altre entre carreres en ziga-zaga, las persones valentes surten a primera línia de batalla i són rebudes amb esclats de taques. Els intents de foto del públic són repel·lits amb les xiulades del foc creuat. Riure nerviós, acarnissament, carreres a la recerca de refugi, ferits i ferides camí de l'hospital de campanya i sobretot  moltes ganes de descarregar per recarregar més boles. Després d'uns minuts d'intens enfrontament els qui participen no recorden a quin bàndol pertanyen només que tot val en aquesta divertida batalla campal. Amb tot el que pugui ser llançat pel terra i amb una atmosfera totalment blanca es proclama el final de la batalla.
Tots dos bàndols ja desarmats pel balafiament de munició se saluden i després d'una foto de grup es dirigeixen conjuntament cap a la Plaça de Sant Joan lloc del vermut on comentar i bromejar sobre els minuts més bojos del diumenge de carnestoltes de Berga.

Jueves, 03 Mayo 2018 18:08

Andiamo in Italia (III). Rieti.

Castel San Pietro Sabino(3)El día comenzó con un café para llevar y un andén de tren. Será que somos raros, pero nos encanta haga frío, calor, llueva o lo que el tiempo quiera. De Venezia Mestre hasta Roma Tiburtina para enlazarnos posteriormente hasta Poggio Mirteto Scalo y llegar a Rieti donde nos esperan. El tiempo en el tren es una gozada cuando se va sin prisa, con el gusto de mirar por la ventanilla.  Además en Italia más vale que no seas muy riguroso con el tiempo estimado porque siempre tendrás unos minutos más de viaje con sus retardos normalizados de los cuales TrenItalia pasa en sus locuciones como si nada. De nuevo en Roma tras cinco días intensos para coger un tren de súbito y marcharnos hacia la provincia de Rieti.

LLegamos a Poggio Scalo, tras la bienvenida decidimos hacer la espera en el bar de la estación de tren. Pedimos capuccinos con lo que seguimos poniendo a prueba el café en Italia sin encontrar un mal trago. Llegó “la Uno”, así es como llaman con todo el cariño  al Fiat Uno que nos hizó reccorrer las curvas y algunos pueblecitos de la provincia de Rieti. En el primer tramo pasamos por Ferruti y Bocchignano para llegar a donde tendremos nuestro refugio: Castel San Pietro Sabino. Las persianas verdes que luego nos dieron tantas vistas de buena mañana desde la carretera se veían diminutas. Tras subir la ladera con el coche llegamos al hogar que recibió nuestra visita.  A la tarde y tras tomar una carbonara casera buenísima  dimos una pequeña vuelta por el pueblo, calles de piedra, mucho silencio y tranquilidad. Bajamos hacia la zona del cementerio donde nos enseñaron los frescos mal conservados de su  antigua capilla, ya en desuso. Nos chocó como al caer la luz en los nichos, por lo general muy bien conservados, lucía a modo de vela una lucecita que da al lugar un mayor recogimiento. Es posible que esta tradición venga de los antiguos altares romanos que éstos tenían en casa por veneración al Dios de su Casa y a sus antepasados.  Ya se hacía de noche y tras un camino de vuelta marcado por la bella luz renacentista italiana, como algunxs dicen por allí, llegamos a casa. La cena copiosa, animosa y con una variedad brutal de quesos y embutido italiano fue un homenaje perfecto para lxs cuatros que disfrutamos de ella.
Castel San Pietro Sabino (1)
Al día siguiente tras el olor de la cafetera de moka disfrutamos el desayuno con unas vistas que no podremos olvidar. Nos preparamos para bajar al campo donde las gallinas, gatos, albaricoques y olivos nos harán reflexionar. Y es que en las cosas más sencillas siempre se encuentra una enseñanza para comprendernos tal y Castel San Pietro Sabino (2)como somos. La mañana fue divertida, con momentos para reírnos de nosotrxs mismxs al intentar hacer volver a las gallinas a su corral pero tan auténticos como para ver por primera vez, aunque suene absurdo, como  una gallina ponía un huevo. Tras respirar tranquilidad y con las tareas hechas subimos, tan contentxs y con los huevos del día, hacia la casa. La sobremesa se extendió el café, siempre rico, y la buena conversación obtienen este resultado. Decidimos ponernos en marcha y visitar Fara in Sabina.

Un pequeño pueblo en colina, amurallado y con una amplísima perspectiva sobre la provincia de Rieti, que pudimos observar desde la plaza de la Iglesia de San Giacomo. Lástima que la luz ya hubiera caído para poder divisar con más precisión el gigante horizonte que teníamos delante. En la vuelta por el pueblo también pudimos ver el monasterio de clarisas y sobre todo su inmensa muralla. Antes del camino de vuelta decidimos tomarnos una cerveza cayendo en el error de elegir a la que posiblemente era la única escocesa de la nevera. Eso sí, nuestra primera cerveza Tennent’s nos estuvo buenísima. 

En Castel San Pietro pudimos escucharnos, caminar, coger sol, también bastante  aire, leer desde una terraza que nos exponía a la provincia de Rieti muchas cosas similares a las que en la vida cotidiana hacemos pero siempre con esa prisa ajena que de manera absurda hacemos nuestra.

 

Frasso Sabino(1)

La siguiente visita fue Frasso Sabino y Toffia dos pueblos de origen medieval  ubicados estratégicamente en lo alto de una colina cuyo modelo de construcción basado en la piedra y en una zona amurallada tenía por elemento destacable estar sembrada de casas, patios y plazas donde la decoración particular de cada rincón contrastaba con las diferentes tonalidades de grises de la piedra. En Frasso tuvimos, tras recorrer minuciosamente sus calles en la zona amurallada, la ocasión de vernos minúsculos junto al Castello Sforza Cesarini. Su inmensa torre del homenaje data del SXIV-XV y que aunque haya sufrido varias  restauraciones aún mantiene unas características en su estructura similares a las de su época de origen.  Toffia(1)Tras Frasso fuimos a Toffia, entramos a su zona amurallada por la porta maggiore y ya dentro empezamos a deambular por sus callejuelas en un sube y baja de escaleras que daban por ejemplo a un patio abierto lleno de gatos y de nuevo allí el desenfado y la decoración atrevida  entre los colores grises. Así, llegamos a un momento muy esperado: la cena en Il Cantinone en Castelnuovo di Farfa, un restaurante italiano auténtico fuera de imitaciones donde los manteles de cuadros verdes y blancos de sus mesas no eran marketing sino tradición.

Al día siguiente llegó el momento de, esta vez sí, hacernos retomar Roma tras nuestra primera visita en 2014. Pero antes de todo, no podíamos dejar atrás Poggio Mirteto sin tomarnos un café. Bajamos en un vacío y rápido autobús desde Castel San Pietro, al llegar a Poggio la lluvia y las obras de la zona de la parada parecían querer darnos una impresión más negativa de lo que tras pasar al casco antiguo luego nos llevamos. Nuestro experiencia en Rieti fue medieval y grisácea pero a la vez colorida y viva. Disfrutamos con su luz renacentista, de sus calles con historia, de sus pueblos amurallados, de su tranquilidad, de su aire y sus panorámicas vistas. Ya, en el tren hacia Roma, nos preguntamos qué nos ofrecería visitarla por segunda vez.  

Castel San Pietro Sabino(6)

Sábado, 13 Enero 2018 18:02

Medios de comunicación, censura y 155.

Las jornadas sobre "Medios de comunicación, censura y 155" que organizó la Euskal Etxea (Arc de Sant Vicenç, s/n, Barcelona) convirtió este espacio en lugar de análisis y debate sobre medios de comunicación, censura y artículo 155. A esta mesa redonda asistieron Jabier Salutregui (Egin), Martxelo Otamendi (Egunkaria), Eli Zunzunegi (EiTB), David Bassa (TV3), Àlex Romaguera (La Directa) y  Gerard López (Catalunya Ràdio).

En la charla se tomó por contexto tanto el conflicto vasco como el  proceso catalán buscando similitudes en las estrategias seguidas por el estado español para hacer frente a ambos movimientos.  Se identificaron las diferentes formas de represión por Jabier Salutregui (cierres de periódico, persecución político judicial, tortura y muertxs) y la amoldabilidad del código penal represor que busca hacer efectiva la lucha del estado español contra las libertades nacionales. Llegando a la conclusión que se puede ejercer un continuo estado de excepción (o una continua articulación del 155)  sobre el porcentaje de población que se crea origen del problema.

Un ejercicio de poder que varía sus focos  y estrategias teniendo un mayor peso la ofensiva judicial a partir del gobierno del PP de 1996 con la clara intención de encontrar una mayor homologabilidad en Europa tras varios años donde el foco se puso en la guerra sucia con el denominado terrorismo de estado, según señalo  Martxelo Otamendi. Esta guerra judicial que empezó con la doctrina del todo es ETA y que como se está viendo en la actualidad en la ofensiva estatal a ambos conflictos se le añade el delito de odio que incluso está siendo aplicado en el resto del territorio ante cualquier manifestación que desconcierte a un Estado al que no parece gustarle que le toquen su espina dorsal, la indisolubilidad de España, como apuntó Àlex Romaguera.

En esta reactividad de los aparatos de Estado, en lo estrictamente  concerniente a los medios  de comunicación, estamos  ante una toma del  relato, que utiliza como herramienta una fuerte estrategia de descrédito y criminalización de los medios que no dan un mensaje afín a sus intereses. Si bien es cierto que ya durante el conflicto vasco con el cierre judicial de los periódico Egin y Egunkaria, que dirigieron Salutregui y Otamendi respectivamente, se dió una ofensiva por eliminar el relato de la otra parte del conflicto, en el caso catalán podemos ver matices que pueden ser fruto de las peculiaridades del espacio comunicativo catalán. Esta estrategia de toma de relato y descrédito de los medios de comunicación se ejercen, además, desde tres ámbitos: políticos que señalan y denuncian; compañerxs periodistas que dificultan y aíslan  a quienes son señaladxs; y una parte de población como receptora y expansora de una idea que busca hacer desaparecer todo tipo de matiz u opinión libre en torno a ese concepto.

Con un contexto tan coaccionador emerge  un elemento  muy importante y claramente violento que es el ejercicio de la autocensura. Ante tal elemento sólo existen dos caminos que es la asunción de la misma o como indicó Martxelo Otamendi buscar el sorteo de las minas pero siguiendo dentro del campo.  Un ejemplo de toma del segundo camino, que  señalo Àlex Romaguera, son los medios, que buscan un desarrollo cooperativo e independiente de las injerencias de los consejos de administración, basados  en los ejes de propuesta y protesta.

Durante todo el coloquio se enumeraron, señalaron y cuantificaron los problemas a los que no sólo los medios de comunicación sino el conjunto de la población nos enfrentamos. Y es que estamos en un momento clave en el que la pregunta lanzada al aire por Gerard López “¿Cómo usuarios de redes sociales habéis dudado, reescribido o borrado algún mensaje por miedo a las consecuencias, es decir, habéis ejercido la autocensura?” no encuentra dentro de un foro abierto, libre y diverso una respuesta tajante que niegue tal hecho.

Miércoles, 29 Noviembre 2017 15:15

'Tierra firme' de Carlos Marqués-Marcet.

Kat (Natalia Tena) y Eva (Oona Chaplin) tienen una vida auténtica y controvertida en un barco en los canales de Londres. Tras la pérdida de su gato Chorizo y la llegada de su amigo Roger desde Barcelona, se enfrentan a la decisión de la maternidad, una decisión que nos planteará no sólo los problemas y dudas que suponen de por sí tener un hijo, sino que nos revelará otros asuntos de mayor profundidad social: feminismo, maternidad lésbica, contratos sociales, normalización.

El film del director barceloní, tomando de referentes libros como Maternidades subversivas de María Llopis, nos cuenta la exposición personal y las contradicciones que podemos sufrir ante una decisión tan importante como es afrontar una futura maternidad o paternidad, sobre todo, en un contexto homoparental no normalizado. Nos remueve a través de una historia con un guión fresco y espontáneo cuyos diálogos parecen improvisados en algunos casos. Lo hace exponiendo controversias que cuestionan reglas sociales interiorizadas, pero siempre de manera abierta y frontal sin esconderse en dramatismos.

Se le podrían poner innumerables etiquetas a esta película de mensaje reflexivo pero destaca la espontaneidad, la profundidad y la vitalidad con las que consigue momentos de controversia emocional, nos expone a contradicciones ante patrones y roles sociales interiorizados y nos empuja a pensar en la vida como un pasaje lleno de exposiciones físicas, sentimentales y sociales que cuestionar, replantear y, sobre todo, vivir.

Viernes, 27 Abril 2018 10:58

Andiamo in Italia (II). Venezia.

Nuevo día, con nuevo punto de destino: Venezia. El día pasó entre maletas, andenes, conversaciones propias y ajenas y mucha gente en movimiento, de un lugar a otro con un ambiente propicio para lo reflexivo o de todo lo contrario dependiendo de la actitud del pasaje. De la estación Santa María Novella a Firenze Rifredi y tras tres horas de espera nuevo tren para Venize pasando por Bologna, Ferrara, Padova y finalmente llegando a Mestre donde nos hospedamos 2 noches en un albergue. El albergue está nuevo pero la zona estaba en obras con lo que nos perdimos entre vallas, señales y la manera confusa de construir sin adecuar el urbanismo. Dejamos la maleta en la cesta/taquilla de debajo de nuestra litera y decididos fuimos a ver qué había de verdad en los elogios que recibe Venezia.
Venezia Gran CanalYa era de noche cuando cogimos un tren desde Mestre a Santa Lucía yendo en paralelo a la Via della Libertà. A ambos lados de la vía agua, pero desde la ventana del vagón solo veíamos una planicie oscura. Sin duda la forma de llegar por primera vez a Venezia marcó la primera impresión que nos dejó la ciudad al bajarnos del tren. De la salida desde la estación al Gran Canal nos quedó una sensación inolvidable. Personalmente me liberó dejar atrás esa planicie oscura, moteada por gigantes grúas de puerto, de la que antes hablaba y sentir la primera exposición, directa y sin preámbulos, a la vida de una ciudad rodeada de agua. Bullicio, luz, claroscuros si te acercas al agua y gente que pasea y no para de mirar de un lado a otro buscando el rincón y la sorpresa. La sensación de acercarte al Gran Canal en pleamar es similar a acercarte a una orilla que continuamente rebosa, pero lo hace de manera tibia, sin gran ostentación y sin ganas, a priori, de mojarte. Esta primera toma de contacto, muy habitual como habéis comprobado ya en nuestra experiencia en Firenze, nos dejó las impresiones de la Venezia nocturna, llena de turistas que buscan consumir la ciudad, pero que en la que hay hueco para lugares que se intuyen al fondo de un canal y para la posibilidad aún más alta de perderte y salir del sendero del turismo hacia una de  

Piazza San Marcosus callejuelas. Con rumbo a Piazza San Marco pudimos disfrutar de el sestiere di Cannaregio donde vimos puentes de varios tipos que sirven para cruzar pequeños canales, el trasiego de gondoleros bajo la tenue luz del candil de la góndola, numerosos recovecos y edificios con fachadas tocadas por el paso del tiempo. La suerte nos llevó a encarar la Piazza San Marco desde la perspectiva más impactante, entrando por la calle Larga Ascensione y viendo de frente la inmensidad y proporcionalidad de esta plaza cuadrada con la Basilica di San Marco y su campanile de fondo.

Tras disfrutar de San Marco con la luz de la noche, envuelta por el sonido del agua del canal que parece avisar que puede traspasar su límite, decidimos volver hacia la estación. Siguiendo de nuevo las indicaciones pero sin temor de mirar y salir a un lado u otro del camino marcado, pasamos, esta vez sí, por el famoso puente de Rialto llegando a la zona del Campo de San Giacomo donde pese a su rico y generosos olor a comida el ambiente masificado y su estrambótico tono nos llevó a retomar rápidamente el camino. LLegamos al albergue y allí, antes de reconstituirnos con un buen sueño, nos marcamos una ensalada con el toque italiano fresco, sabroso y compacto de una riquísima mozzarella.

Gran Canal desde Ponte de Rialto. Venezia

El agua es vida: lo hace todo, lo inunda todo, lo cambia todo. Venezia está vinculada al agua más que ningún otro sitio donde hayamos estado. Cuando entras en la ciudad te das cuenta que el agua se puede meter en las casas por sus puertas, pero también dentro de la estación de tren sin la necesidad de un secado inminente ni la preocupación de un cartel de ‘peligro-suelo mojado’. LLegamos temprano a Santa Lucía desde Mestre, aún la mayor parte de la ciudad dormía.Esta vez decidimos tomar la opción B y pasear por el sestiere de San Polo con calles más estrechas y menos comerciales donde teníamos que girar el paraguas para pasar. Soportales y plazas con antiguos pozos donde un grupo de italianos junto a un músico de la zona cantan y aplauden canciones típicas, algunas muy reconocidas por nosotrxs como el canto partisano antifascista Bella ciao. También nos encontramos con iglesias de torre cuadrada que hacen resonar las campanas, lugares preciosos, tranquilos a esta hora del día y escondidos del turismo donde el vecindario se resiste a desaparecer. 

Venezia sestiere San Polo. Venezia

Mercato Pesce Rialto. VeneziaEl camino nos dejó en el mercato del pesce de Rialto, una zona de soportales con rejillas en el suelo del que emanaba olor a pescado. Una lástima que fuera domingo y no día de mercado. Desde ahí disfrutamos de las vistas al gran canal, a una zona de embarcadero, con numerosas góndolas, junto a uno de sus palacios de base cuadrada cuya fachada está decorada por unas manos (Support de Lorenzo Quinn) que salen del agua para sujetarla. Salimos del mercado y nos reencontramos con el Campo de San Giacomo y lo que ayer era ruido pasó a ser un lugar agradable donde poder disfrutar de las bóvedas de colores que decoran los portales que rodean la plaza. Cruzamos el puente de Rialto siempre muy transitado y por él accedemos a la ruta marcada hacia San Marco. La entrada esta segunda vez fue diferente, la hicimos por un callejón lateral dando justo a la Piazzetta dei Leoncini y al lateral de la Basilica de San Marco. Allí dos leones de mármol rojo de Rieti, nuestro próximo destino, custodian el pozo. Justo al lado de la Piazzetta pudimos ver la Torre dell’Orologio, cuyo reloj está diseñado por tres círculos concéntricos de diferente simbología, el más grande marca las horas, el intermedio los 12 símbolos zodiacales y el interno las diferentes fases de la Luna y el Sol. Dos gigantes culminan la torre y cada hora tocan una campana de grandes dimensiones.
Viendo la gran Basílica desde fuera llegamos a la conclusión de los innumerables costes que generaría su construcción y consultándolo vimos que se sufragó por medio de una ley de la República de Venezia que obligaba a sus mercaderes a pagar tributos por sus negocios provechosos en favor de embellecer San Marco.

Piazza San Marco(2). Venezia

Basilica San Marco (portada). VeneziaLas cuatro puertas laterales de su fachada principal tienen en sus frontales coloridos mosaicos que narran escenas del transporte del cuerpo del santo desde Constantinopla hasta la Basílica. La puerta principal de bronce está detallada en las arquivoltas de su arco con numerosas esculturas. Nos íbamos acercando a la puerta de entrada y ya una vez dentro del nártex, que viene a ser como una sala anterior al templo, pudimos ver aún más detalles de la riqueza monumental de San Marco: paredes revestidas en mármoles policromados y varias cúpulas cuyos asombrosos mosaicos narran escenas del Antiguo Testamento de forma detallada. Tras la espera, debido a una mala información y organización, no pudimos entrar en el interior ya que había misa en ese momento con lo que pese a que nos dijeron que volvieramos en una hora tuvimos que desistir de visita al interior por falta de tiempo. Aún así la vista del conjunto, con su amplia y perfecta plaza cuadrada, la increíble y monumental basílica, el artesonado de la torre del reloj y el archifamoso campanile, fue una experiencia grandiosa. El paseo posterior por los alrededores del Palazzo Ducale junto a la laguna veneta nos terminó de abrir el apetito lo que nos hizo buscar un sitio para comer algo.

 Palazzo Ducale. Venezia

Ponte di Rialto desde Vaporetto. VeneziaHicimos marcha atrás pasando por la zona de Rialto, donde vimos en las proximidades del Gran Canal lugares donde comer menús turísticos caros y de baja calidad, pero fue cuando nos adentramos más entre calles más estrechas y tras dar marcha atrás desde algún callejón cuando encontramos el restaurante Paradisso donde comimos pasta en abundancia de buena calidad y que pese a encontrarnos con un segundo plato de peor calidad pudimos decir que con el postre salimos indemnes de la que parecía más que posible mala experiencia.Tras comer decidimos dejarnos llevar por toda la línea 2 del vaporetto desde San Marco Vallaresso hasta San Marco Giardinetti, una experiencia que proponemos ya que nos ofreció diferentes visiones de Venezia. La línea 2 te hace un recorrido completo por el Gran canal, desde el que puedes ver desde los innumerables palacios que prácticamente lo delimitan por completo hasta una gran variedad de puentes pequeños o famosos como el de Rialto acordes con la variedad de canales que dan a la arteria principal de la ciudad, pero también te permite hacer una pequeña salida de la zona turistificada cuando en Piazzale de Roma la barcaza apretujada empieza a ser más amplia y comienza a ser Piazza San Marco (3). Veneziadominante el idioma italiano. Allí, en esta zona, ya tienes un leve contacto con la vida de barrio veneciana, con su industria, su puerto, mercado y con zonas de mayor índice de población frente a la Venezia megaconocida y fotografiada. Eres consciente de la dualidad de unos barrios más pobres que ofrecen aire y trabajo a la rica e icónica Venezia. Este recorrido te ofrece la visión más natural sobre la ciudad fuera de la impostada concepción de parque temático. 

Llegamos de nuevo a San Marco. Empezamos a notar el frío de tanta agua recibida y aún así la lluvia no cesa y por el horario además se acercaba el momento de pleamar, apareciendo las primeras pasarelas estratégicamente colocadas. San Marco se preparaba para un episodio de acqua alta y nosotrxs ya algo cansados de un día de mucho camino y paraguas decidimos volver al albergue con la sensación de que pese a llevarnos muchas sensaciones nos dejamos en el camino otras incluso aún mejores. Satisfechos y con ganas de volver de nuevo entramos en el albergue donde una birra italiana junto a una tarrina de tiramisú de formato familiar nos empieza a preparar para el siguiente destino: la provincia de Rieti.

 

Miércoles, 22 Noviembre 2017 17:20

The Sinner: entre porqués y dudas

Teniendo reciente la temporada de The Sinner (Netflix, 7/11/2017) he de decir que no es una serie que produzca indiferencia. El hilo argumental se desarrolla a partir de un  asesinato en una soleada  y familiar mañana de domingo en el lago. Nadie parece venir con la pretensión de hacerlo pero sucede e impacta. Es este elemento, la irreflexión del acto y la contrariedad del mismo, lo que sirve para ubicar al espectador en un cúmulo de por qués que ya quisieran otras series aglutinar. Ni la asesina, Cora Tanetti, entiende qué la motivó a realizar tal pintoresco asesinato.

Los primeros compases del primer capítulo  pueden llevarte a pensar que es fruto de la relación con su pareja y padre de su hijo que parece algo viciada siendo éste muy enmadrado y excesivamente unido con su familia no sólo en lo personal sino también en lo laboral. Pero nada más allá que una cortina de humo que se desmaterializa en el momento que el detective Ambrose entra en escena. Las dudas que le ofrece el caso y la intuición sobre la personalidad y el aspecto contrariado de Cora hacen que intensifique su labor sobre el caso que para lxs demás policías estaba más que sentenciado.

A partir de este inicio comienza una inmersión en el pasado, tanto familiar como propiamente personal de Cora, que mantiene y desvela incógnitas a cuentagotas para no desmerecer los capítulos restantes.

The Sinner, basada en la novela homónima de la alemana Petra Hammesfahr (1999), encaja esa base de historia de intriga y crimen que nos mantiene sumidos en ella tapando otros aspectos que podrían no ser tan efectivos en la serie como un exceso de contrariedad en la interpretación de Jessica Biel, una reiteración sin novedad de poner de relieve la vida personal del detective o un ritmo narrativo más descompensado en ocasiones.

En diversas entrevistas el guionista Derek Simonds ha jugado con la posibilidad de extender la serie, pero, pese a los buenos valores de audiencia y la buena  acogida del modo de contar la historia por parte del público, se ha mostrado dubitativo entre las ventajas y desventajas de una segunda temporada. La más importante y a tener en cuenta es la misma historia central que ya se nos presenta cerrada con planteamiento, nudo y desenlace en términos clásicos dejando muchas incógnitas sobre esa posible continuidad. Sólo se me ocurre un hilo del que tirar, y creo que es el que intuye en dichas entrevistas el guionista, que es el personaje del detective Ambrose y su manera de enfocar el caso como pautas para otras posibles tramas pero con este potencial y pese a la buena interpretación de Bill Pullman creo que sólo se caerá en una reiteración de esquemas que pudieran estar ya desgastados para una, de momento, ficticia ristra de temporadas.

En el mundo de las series el alargue de la historia en numerosas ocasiones, tomando por ejemplo la célebre Prison Break, sólo han conllevado una mochila de capítulos para el/la espectadorx que han sido un lastre del que o bien se ha cargado hasta el final del camino con la heroicidad que esto conlleva, o bien  se ha dejado abandonado en cualquier inhóspito olvido.

La serie reúne elementos para verse de un suspiro y con agrado, pese a pequeños inconvenientes, gracias a que el modo de historia sirve de contrapunto y de elemento cohesionador pero me ofrece dudas que su narratividad sirva para esto mismo durante una próxima secuela. La intuición me lleva a pensar que los números pesarán más que los inconvenientes y tengamos la posibilidad de contrastar si esta predicción ha sido justa o no. Como en el principio del artículo dije, la serie no deja indiferente así que os animo a verla para que entréis en ese mundo dubitativo de por qués  en el caso del asesinato del que parte la historia o  de posibilidades para una futura secuela.

Domingo, 12 Noviembre 2017 16:39

Stranger (and nostalgics) things

Stranger things nos ha vuelto a envolver en su viscosa y apetecible atmósfera. Hemos esperado la segunda entrega con disciplina pero no nos ha quedado más remedio que consumirlo apasionadamente en un margen estrecho de días.  Esta segunda temporada es ya novedad en el catálogo de Netflix de noviembre y es un buen entretenimiento para esos días de hogar- mantita-charla-té.

La serie  tuvo una gran acogida en su primer año y salió en todas las quinielas para ser la revelación de 2016. Pese a recibir críticas favorables en muchos foros y recibir nominaciones importantes en 2016/17 en los Globos de Oro (2), Emmy`s (18) y del Sindicato de actores/actrices (3) no terminó de cuajar esa idea  ya que  le salieron dos grandes competidores: Handmaid`s Tale y Westworld.

Una serie que tiene por base la autenticidad  en las relaciones de un grupo de amigos donde la inocencia y la concepción más puras de la amistad, “los amigos nunca se mienten” chocan con una trama que  pone a prueba la integridad y los valores del grupo. Pero su  éxito contienen más elementos entre los que destacar las reminiscencias culturales, la estética ochentera y una serie de personajes atrayentes que completan y redondean una trama de por sí compleja y efervescente.  

Las reminiscencias que se erigen como columnas  de autoridad dando puntos de apoyo y convergencia a la historia y al producto con un espectador que reconoce cada uno de estos elementos. Es célebre la imagen de la pandilla de niños sobre sus bicicletas en E.T. the Extra-Terrestrial (1982).   También  son intuidas referencias  a la obra de Stephen King que ayudan a  perfilar el núcleo de éxito de esta serie, esa  pandilla de adolescentes que afrontan una búsqueda de manera colectiva como en la obra The body  y cuyos personajes tiene referentes en obras del autor de Portland como por ejemplo el binomio Eleven / Charlie McGee de la obra Firestarter. Aciertos en una época de remakes y secuelas mayoritariamente desacertadas. 

Una estética ochentera trabajada no ya sólo en el ámbito de la composición puramente artística (localizaciones y vestuarios), sino también en la atmósfera  que  se le confiere al guión con algunos elementos como pueden ser la típica idea de familia  de padre al que no  esperes fuera de su papel sustentador de la misma, con madre que tiene iniciativa propia pero siempre dentro del hogar y parejita de hermanos que viven en continuo disentimiento y afinidad. Esta idea se refuerza con el contrapunto de familia desestructurada de madre soltera, tomada por loca, que como en la mayoría de casos, y esta no es la excepción, son los protagonistas de la acción.  También  es parte de esta idea la trama sobre suceso de principio inexplicable con sus peculiaridades sobre el ritmo y la acción o, cómo no, su maravillosamente  escogida banda sonora que por medio de sus sonidos sintetizados nos recuerdan a películas de aquella época como Blade Runner (1982) o The Goonies (1985).  Y, por supuesto, y sin querer redundar, las relaciones de grupo y amistad entre adolescentes que encontró su punto más álgido entre los guiones de los 80. 

Personajes atrayentes que te invitan a conectar con la historia por medio de tus inquietudes y preguntas sobre sus  comportamientos tanto en su campo paranormal como en su terreno social y de relación  pero también la inexistencia de personajes planos que pueden incluso a ser personajes sorpresa como Steve Harrington (Joe Keery) que en la primera temporada con su tupé y el bate personalizado defendiendo a los bichos raros del Demogorgon o la inesperada actitud de Robert Newby "Bob" (Sean Astin) en esta segunda temporada que sorprende ante su apariencia y como termina actuando.

Todo ello cocinado con el fuego lento de la expectación, que en este caso para mí queda satisfecha, con una dosis milimetrada que no diluye la historia en alargues improductivos de veintenas de capítulos como en otras series y con la perseverancia de mantener los componentes destacados anteriormente hacen de la segunda temporada un argumento para desear una tercera entrega. 

Viernes, 20 Abril 2018 16:27

Andiamo in Italia (I). Firenze.

El avión nos dejó en Roma y nuestro primer capuccino del viaje nos llevó hasta el andén del tren “ regional veloz” que nos dejaría en nuestra primera parada: Florencia.Después de otro trago de pasillos de estación, tras los de la anterior en Roma y los del aeropuerto de Fiumicino, salimos a otra parte del mundo. Sensaciones similares, no estamos fuera de la zona de confort europea, pero se ven tonalidades y gestualidades que aún, y pese a la globalización de costumbre, nos muestra diversxs. Buscamos el albergue al otro lado del río Arno para poder dejar la pesada maleta y poder así dar un pequeño paseo por la ciudad en la que estuvimos 3 días. En ese pequeño paseo recogimos las primeras impresiones por la Piazza de Santa Maria Novella y nos desbordamos con la grandiosidad de  la Piazza del Duomo con el Baptisterio de San Juan, Santa María dei Fiori y el Campanile di Giotto. Un primer vistazo corto fruto de un largo día de viaje que terminó con una ducha regeneradora y el alivio de encontrar una litera donde tumbadxs intercambiar nuestras primeras impresiones.

Piazza del Duomo Firenze

David de Michelangelo

 

 

Al día siguiente, 8 de marzo, nuestros cuerpos en Florencia pero nuestras mentes intermitentes entre las luchas por la igualdad radical y las ganas por aprender con cada impresión nueva que recibamos en este viaje. Durante el día recibimos gestos de nuestras luchas contra el violento sistema patriarcal que padecemos; una performance de adolescentes que denuncia la violencia machista y una manifestación del movimiento radical florentino. Vimos algunos gestos pero con el sentimiento agridulce de no formar directamente parte de ellos.

Nuestro primer día completo en Florencia comenzó con una visita a uno de los platos fuertes y que a priori sin debate parece irrechazable: la Galleria della Academia y el David de Miguel Ángel. Nos han devuelto parte de una entrada por la conmemoración del Día de la Mujer y pese aceptarla gratamente siempre queda nuestra contradicción feminista de si  ese debe ser el límite máximo institucional por la igualdad. Una vez dentro, y fruto de la impaciencia , vamos directxs a admirar el tremendo David, tremendo su ceño fruncido que delata el hecho violento que acaba de acometer, tremenda su mano, sus venas, sus uñas.

La siguiente parada, tras una sesión de fotos a la Piazza del Duomo y su inabarcable conjunto, nos hace buscar un clásico en nuestros viajes, un mercado en funcionamiento para los que hacen vida allí. Vamos al Mercato Centrale, colores vivos y paradas tradicionales en la planta de abajo, parafernalia y comida con color y sabor  de plástico en la segunda planta. Nosotrxs sólo ponemos ojitos a aquello que nos sería útil si viviéramos allí y con deseo vemos las diferentes tentaciones. En un puesto te hacen la pasta fresca para llevarla del día y cabiendo la posibilidad de tomar una ración, en una parada rápida, acompañada de una salsa por unos 5€.

 

Nerbone Mercato Centrale Firenze

 

Hubiera sido nuestro objetivo si no se hubiera cruzado Nerbone y su panino di porchetta con vaso de vino.Lugar que mezcla lo turístico con la tradición dejando ver cómo la gente se entremezcla entre clientes habituales que se dan el capricho y los turistas que nos quedamos marcados por haberlo degustado. Después de este intenso aperitivo buscamos un lugar donde comer, sentarnos  y charlar mientras nos tomamos un plato de pasta, dando por colofón con un pedazo, a la par de pequeñín, café expresso en L`Osteria del Ok.

Satisfechos tras la comida decidimos ir a por otro lugar esperado la Piazza della Signoria pero durante el camino y de manera inesperada damos con un palacio renacentista y la chiesa de Orsanmichelle dos preciosos rincones ocultos de la masificación tan necesarios al hacer de tu viaje algo más tranquilo y auténtico.

Perseo Piazza della SignoriaSe levanta viento y entre claroscuros llegamos a la piazza.  La magnífica estatuaria nos deja boquiabiertos y tras sacar fotos con los diferentes puntos de vista escuchamos el secreto que Perseo guarda en la parte posterior de su casco y su melena: el autoretrato del autor. Benvenuto Cellini se suma así a la lista, que parece inagotable, de enemigos de los Medici. Ya se sabe, la gente de poder siempre dando la nota y consiguiendo todo de manera parasitaria. Decidimos pasear hasta el Ponte Vecchio pasando por la concurrida galería de los Uffizi con sus 17000 m² plenos de arte y con los que formalizamos una en cita en nuestro asegurado reencuentro con  Florencia. 

Ponte Vecchio (3) Firenze

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ribera del Arno, por momentos entre colores dorados y grisáceos, nos lleva hasta el Ponte Vecchio. El puente de las joyerías cuya vistosidad escapa  y sobrepasa el descarado valor de las joyas. La gente nos asomamos al río, gustamos de su ambiente y son pocos los que se prueban artilugios vanidosos mientras lo preciado, las vistas del río, quedan en un segundo plano. Un paseo por el barrio que queda al otro lado del Arno nos lleva por el Palazzo Pitti hasta la puerta romana. Allí llegamos al trasiego más propio de la cotidianidad y decidimos reclamar nuestra ración, en este caso, de caffe latte. De vuelta al albergue decidimos dar una vuelta más por los alrededores de la Piazza del Duomo donde encontramos lo que buscábamos en un día tan importante para nosotrxs: la reivindicación de la igualdad radical entre  géneros. Este día tan fantástico no podría acabar de otra manera que con una buena y tranquila cena: don pizzas y el broche de un libidinoso helado.

Comienza el día en el que ponemos objetivos diferentes a la Florencia de postal. Desayunamos en el que ya formalmente hemos decido llamar “nuestro sitio”, el S. Forno (Via Santa Monaca, 3), dos cafés  tipo americano, con sabor italiano, y unos pastelitos de ricotta y crema acompañados por nuestro favorito pan con pasas o pan di ramerino. Fuerzas necesarias para nuestra caminata hasta S. Miniato al Monte que cuenta con una subida por unas empinadas escaleras pero que van ofreciendo recompensas por su camino.

Giardino delle Rose. Firenze

La más destacable es el Giardino delle Rose al que pudimos acceder y desde el que además de gozar de un jardín maravillosamente cuidado tuvimos unas vistas panorámicas de la ciudad increíbles. Tras el esfuerzo, la gran recompensa: la Abazzia di San Miniato al Monte.  

Un objetivo que por su fachada  puede parecer una más por su similitud  con Santa María Novella y Santa María dei Fiori, pero las sorpresas las tiene por dentro. La zona de la cripta, en el piso inferior, que es del SIX y donde se encuentra la tumba del santo, y  del altar son las más impresionante. En el piso inferior pudimos ver  su columnata donde la escasa luz que se cuela del exterior  te muestra partes del altar y de los frescos que decoran cada bóveda. En la planta principal, el altar se encuentra coronado por un baldaquino, que nos encontramos en restauración, y por un interesante pantocrator. Numerosos detalles para una iglesia que no es tan conocida y que por ello la hace aún más única por el sobrecogimiento y la admiración que produce su visita.

Ponte Vecchio (2) FirenzeTras el impacto de S. Miniato bajamos de nuevo en dirección hacia el río por la Piazzale de Michelangelo. De nuevo, nos encontramos con una vistas panorámicas pero esta vez más concurridas y por lo tanto algo menos degustables que las que habíamos tenido en el Giardino delle Rose.  Bajamos y cruzamos el río llegando a dar a una inesperada y nada aconsejable vuelta alrededor de la comandancia de los carabinieri o la cárcel de Florencia. Estas sorpresas son fruto de la improvisación, unas veces sale bien y en otra quedas al fin y al cabo como un simple turista dando vueltas por donde no hay nada con una cámara en la mano. Seguimos nuestro camino y nos encontramos con la Chiesa de la Sta. Croce cuya amplia plaza más tarde supimos que  el día anterior estuvo llena de tifosi llorando la muerte del capitán de la selección de Italia y que  por suerte pudimos disfrutar de forma tranquila. Desde allí nos adentramos por el barrio judío donde vimos la gigante cúpula azul de su sinagoga y del mercado de Sant’Ambrogio con sus bocatas de tripa, aún más típicos en su consumo que la porchetta por ser más económicos, y su lugar donde comprar pimientos recién asados.


Piazza di Santa CroceUn mercado de barrio que se aleja totalmente de ser un paradero turístico. Después dimos unos últimos recovecos antes de comer en un restaurante “sin servizio” que se llama la Cucina del Ghianda. Allí sin complejo pero sin saber muy bien lo que hacíamos, ya que  nos liamos un poco con el orden a seguir entre el pedir, pagar y transportar, tuvimos una experiencia que resultó ser un cúmulo de risas, a veces entre nervios , pero sobre todo una buenísima comida, incluido su “crostini de lengua”.

La tarde ya fue más tranquilas con unos últimos hilos que nos quedaban pendientes como la Fontana del Porccelino  y, algo más en detalle, la Badía fiorentina, el palazzo de Borgello y el conjunto de la basílica de San Lorenzo encargada de construir,  como no podía ser de otra manera, por un Médici.

El destino nos hizo coincidir en el tiempo con la feria del chocolate y no pudimos dejar de probar la fruta escarchada con chocolate. De naranja, mango, papaya y otra fruta, que hasta ese momento no conocíamos, el cedro. El gusto y textura de la fruta era más similar al de una gominola pero aún así nos estuvieron muy ricas.  Último cruce del río Arno hacia el albergue y ya algo cansados nos provisionamos de cena y buena y barata cerveza Poretti con la que disfrutar una cena que no podría tener otro broche que un helado en la Gelateria La Caraia junto al río.

En Florencia hemos admirado la cultura renancentista, nos hemos preguntado por momentos históricos como la crecida del río de 1966, hemos gozado con todo tipo de comidas, hemos visto la luz que sólo parece  haber en Italia pero, sobre todo, nos hemos vuelto a reenganchar a vivir donde vayas de cerca y al logro de ir quitándonos miedo a meter la gamba y así buscar no perdernos tanto.

 

 

 

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